Por qué estoy cansado aunque como bien
Hay una frase que escucho casi cada semana en consulta: «pero si yo como bien». Y es verdad. Ensalada, pollo, fruta, un yogur. Y aun así, cansancio al despertar, bajón a media mañana y otro a media tarde.
La explicación no está en tu disciplina. Está en un mecanismo.
Tu cansancio tiene un horario
Cada vez que comes algo que se convierte en glucosa —azúcar, pan, cereales, incluso fruta en ayunas— tu glucosa en sangre sube. El páncreas responde con insulina, que reparte esa glucosa y guarda lo que sobra. Sube y baja. Sube y baja.
Repetido durante años, las células empiezan a responder peor. Eso es la resistencia a la insulina, y trae consigo cansancio, niebla mental y antojos que no obedecen a la razón.
Decirle a alguien con resistencia a la insulina que «coma menos y se mueva más» es como decirle a alguien que se está ahogando que respire con calma.
La buena noticia
La buena noticia es que, en muchos casos, mejora con cambios sostenidos en los hábitos. No con una dieta milagro, sino ordenando dos cosas: qué comes y cuándo lo comes. Cada persona es distinta; si sospechas que tienes resistencia a la insulina, coméntalo con tu médico para una valoración adecuada.
Si quieres ver si tu energía sigue este patrón, puedes hacer el test de la montaña rusa: son siete preguntas y dos minutos.
Este artículo es educativo y no sustituye una valoración médica individual.
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